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Bye bye Mercado Libre - La nota - Parte II

Historia: 12 años de ingratitud - Segunda y última parte

Para quienes en este momento están leyendo esta nota, aunque quizás por lo extenso de cada una les resulte un poco (o muy) denso, debo decirles que vuelvan al Blog y comiencen con la Introducción y luego con la Primera parte.

Esto es nada más para aquellos (como yo) que nunca verían el tercer capítulo de una serie, sin saber que pasó en los dos primeros. Si les da igual sigan adelante, pero no van a comprender a qué viene esta nota.

Esta aclaración debo hacerla, porque noto que muchos de los lectores no entendieron que no estamos hablando exclusivamente de Mercado Libre ya que solamente, es la “Punta del Iceberg”, no obstante, es el mejor ejemplo (a mi entender) para las que siguen.

Descuento que todos los que dedican tiempo a leer estas notas (y se los agradezco, ya que el alcance de esta iniciativa superó ampliamente mis expectativas), sabrán la diferencia entre un círculo virtuoso y un círculo vicioso por eso no me voy a explayar en la explicación (de necesitarlo, en una nueva pestaña del navegador tienen a Google).

Ahora si, directo al resto del relato, cerramos el capítulo y vamos por lo que realmente es importante, que para ser coherente con la premisa, cito a continuación un párrafo de la primera nota (Bye bye Mercado Libre - introducción).

“Es esta solo una introducción para resumir una serie de 10 artículos que iré publicando y que tienen que ver con las vivencias de miles de personas (o millones) dada la magnitud y el alcance de esta/s empresa/s multimillonaria/s. ¿O “pillonaria/s”?, y digo esto no en el sentido de robar sinó como sinónimo de “vivo”, “audaz”, “oportunista”, etc.”

Sepan, que Mercado Libre es una de las tantas… nada más.

Habíamos quedado, en el primer cambio de política violento y sin previo aviso. Allá muy en el principio cuando “había luz”, en ese momento donde comenzaron a cobrar comisiones por cada publicación, dejaron de atender el teléfono.

Una de las “pocas” cosas que no cambiaron (y mirá que cambiaron muchas), es que NUNCA ESCUCHARON, desde la etapa en que atendían el teléfono, pasando por el e-mail y el chat, el resultado siempre fué el mismo… “nada”, “cero” “hablar con un poste de luz”.

Todo lo que voy a contar se que es un reflejo de la vivencia del 99% de los vendedores recurrentes de Mercado Libre, así que resumo en un listado porque los detalles los saben de sobra.

Resumo y vemos…

1.- En algunos casos con muchos artículos y en otros no tanto, no una, sinó varias veces, un... (déjenme suponer) ¿imbécil? ¿fracasado? ¿mal atendido? ¿cagón? ¿inescrupuloso? o ¿simplemente idiota? me daba de baja TODAS las publicaciones de mis artículos, ya sea por algún tecnicismo injusto, mal aplicado, mal entendido, inentendible, o simplemente por una orden o ¿algoritmo?

En cualquier caso, me hacía perder un montón de dinero, esfuerzo para posicionar, me quitaban la medalla y me mandaba al puesto 15.777 a republicar todo.

2.- En otra oportunidad, cambié de banco y avisé hasta con una paloma mensajera que tenía que “cambiar mi tarjeta de crédito para que pudieran hacer los débitos de los cargos por publicaciones”. Esto es algo que en cualquier “sistema básico de e-commerce” se hace desde el propio panel de control del usuario en un minuto.

Esta opción en el súper sistema de la “mega plataforma de ventas online”, no existía. Obviamente no me escucharon, y cuando no pudieron hacer el débito me bajaron todos los artículos, me cancelaron la cuenta, y me sacaron la medalla. (huelgan las palabras). “Chupala y empezá de nuevo…”

Si esto les parece loco, imaginen esto:

No podía volver a habilitar mi cuenta, debido a que al estar cerrada quedaba imposibilitado de efectuar el pago por los cargos adeudados, y al no poder efectuar el pago, tampoco podía habilitar la cuenta… (algo así como un perro que se persigue la cola).

3.- Estas cuestiones se repitieron a lo largo de los 12 años, y aparte de eso lo que te pasó a vos, a vos, a vos, a vos y a vos.

4.- Hace unos meses, harto de todas estas historias (otra vez caí con un vendedor Mercado Librista que me convenció), ya ni recuerdo que me hicieron y harto de todo pedí la baja. Como de costumbre, del otro lado ya sabemos que no hay NADIE, no lo logré y no tuve mejor idea que “suicidarme”. Di de baja todos los artículos, perdí un montón de plata de nuevo, pero la cuenta quedó ahí (no me dieron la baja) ¿se habrán cagado de risa un rato no?

¿Si soy o me hago? y si… soy, no hay otra explicación.

Volvimos a publicar! Esta fué la última vez…

Un usuario me compró 5 (cinco) artículos, no vino a buscar ninguno y me puso 5 negativas.

Utilizando el sentido común, creo que cualquier persona diría, hizo 1 (una) compra de 5 artículos, (supongamos que yo hice algo mal) corresponde una calificación negativa ¿no?

Bueno, para Mercado Libre no es así.

Me computaron las 5 negativas. Es decir, ahora si tengo ganas, me creo un usuario, le compro 100 productos a cualquiera y le clavo 100 negativas.

- Ah…. si, pero eso no es así… tenés que reclamar…

- Andá a reclamar vos! porque yo me di de baja al otro día de la “comunimierda” de “Mercado Cautivo”.

La gota que rebalsó el vaso.

“Al otro día” en un aviso de servicios, donde no se califica sinó que se deja una opinión. Veo la de un usuario que debajo de su nick decía “21 días en el sitio” (debajo del mío decía “12 años en el sitio”). El usuario puso que la empresa era un desastre y que le robamos partes de la máquina. (Al cliente no lo conocimos porque nunca vino a la empresa).

Reclamé bien un par de veces, y cuando me dijeron que no iban a hacer nada con la opinión, pedí la baja. Nuevamente me invitaron a quedarme, pero esta vez di de baja todos los artículos, y mandé un e-mail, que a pesar de que no tengo pelos en la lengua no puedo publicar aquí.

Finalmente, me dieron la baja.

Desde el momento que Mercado Libre pone una opción a disposición del usuario que dice “Apelar calificación” tiene la obligación de moderar, y resolver los conflictos y es directamente responsable por los daños y perjuicios que pueda causar.

Vulcano tiene una reputación que excede la estupidez del sistema de medallitas que surge sólo de un algoritmo preparado para que ellos ganen millones. El sistema de calificaciones no es justo y no es ninguna garantía para el usuario.

Mientras pagues comisiones sobre todo, no importa donde estés, quién seas, ni la procedencia de la mercadería. En ese sistema yo podría ser La madre Teresa de Calcuta y tener peor reputación que un Narco.

Adelanto:

En las próximas notas, les voy a contar en detalle cuales son las estrategias y los procedimientos que utilizan estas empresas para hacerse multimillonarias, por qué pueden hacerlo, de quién es la culpa y como se hace para cambiar esto.

En especial, Mercado Libre es como el Casino.

Te puede salir bien de entrada, podés remontar con mucho esfuerzo, pero si no te vas a tiempo terminás vendiendo hasta tu casa.